Lo más importante para un criador es tener un objetivo mas o menos amplio, pero muy claro. Si solamente buscamos obtener un ejemplar excelente, para exposiciones o pruebas, y no nos importa la calidad general de los perros que criemos, será suficiente seleccionar machos para nuestras hembras de cría basándonos solo en que tengan las cualidades(morfológicas o de trabajo que buscamos) y la suerte dictará el resultado, así es posible obtener un ejemplar de gran mérito entre camadas mediocres.
Luego, al utilizar dicho ejemplar para criar, la mayor parte de sus genes serán heterocigotos, no habremos fijado los caracteres, y no tendrá valor como reproductor.
Si lo que queremos es mejorar la cría, de modo que nuestros perros vayan progresando en tipo, morfología, carácter, temperamento, etc., deberemos aplicar algunos conocimientos de genética y adoptar un sistema de cría. Trataremos de que nuestros reproductores, es decir, nuestra línea, tenga cada vez en mayor grado de pureza las características a considerar. El perro de gran mérito se podrá lograr también, al igual que de la forma antes descrita, pero este será homocigoto para las cualidades seleccionadas y las trasmitirá.